¿Cuánto sabes sobre los centros de datos?

Si bien hacemos uso del Cloud (o nube) de forma habitual a través de todos nuestros dispositivos, todavía sigue siendo una incógnita cómo funciona este. La respuesta es sencilla: un centro de datos es el que consigue ‘levantar’ la nube y hacerla funcionar a través de una infraestructura crítica y preparada para ello: tú accedes desde tu dispositivo -móvil, televisión o portátil- e introduces tu usuario y tu contraseña. La aplicación te reconoce y te ‘’abre la puerta’’ a tu espacio personal: todo lo que has guardado, tu historial y tus preferencias. Una vez dentro y sin ser consciente, accedes a enormes servidores localizados en centros de datos donde el sistema sitúa la copia de lo que estás buscando -una carpeta de fotos, un vídeo, una serie-, te la envía y la reproduce al instante.

Sin embargo, los centros de datos siguen siendo un agente desconocido para un sector amplio de la población y, en muchos casos, están rodeados de mitos y percepciones erróneas. El primer mito sería afirmar que ‘todos los centros de datos son iguales’. Cuando se piensa en estas infraestructuras, es fácil imaginar construcciones idénticas creadas por las grandes tecnológicas y nada más lejos de la realidad. El diseño, la planificación y el nivel de exigencia determinan enormes diferencias y garantías entre unos y otros.

Por ejemplo, uno de los puntos más comentados de los centros de datos es su impacto real en el medio ambiente. No todos son iguales. En Kumo tratamos de revertirlo a través acciones como la política zero water con la que se evita el estrés hídrico, o el district heating con el que se genera un retorno positivo a nivel local. Un hecho que no es la norma en el sector. Este modus operandi permite hacer caer otro mito: el consumo masivo de agua de todos los centros de datos. Ya que, por ejemplo, en los centros de datos de Kumo se evita el rellenado continuo y esto sólo se realiza una vez durante toda la vida útil del centro de datos. De esta forma es posible afirmar que ‘no todas las nubes son iguales’.

Otro de los mitos que existe sobre los centros de datos tiene que ver con la seguridad. Todos los centros de datos son seguros, pero no todos son iguales. Algunos pocos tienen la certificación Tier IV que exige sistemas totalmente redundantes con dos rutas activas simultáneamente para energía y refrigeración (2N). Esto significa que un fallo físico, incendio eléctrico, o un corte accidental no compromete el servicio. Este es el caso de Kumo, que tendría la capacidad de operar incluso con alguna de estas incidencias o durante los periodos de mantenimiento. Asimismo, un data center Tier IV tiene garantizado el 99,995% de disponibilidad.

En definitiva, la complejidad de los centros de datos requiere una continua atención para asegurar un buen funcionamiento del Cloud. Y a medida que avancemos en la digitalización y entendamos su papel real, estos espacios se reconocerán como lo que son: piezas fundamentales para que nuestro mundo conectado siga funcionando.

Compartir:

Entradas relacionadas

¿No estás seguro del servicio que necesitas?
Cuéntanos tu necesidad y crearemos un proyecto a medida